En la exposición “Da
Vinci, el genio” del centro de arte canal, encontramos una muestra dedicada
íntegramente a la figura de Leonardo da Vinci. Hay recreaciones de sus espacios
de trabajo ilustrando una faceta más íntima del artista y acercando al público a
la personalidad de Da Vinci, como por ejemplo con la réplica de su biblioteca y
su estudio lleno de códices y manuscritos, además de cinco dibujos originales
del pintor. También hay una proyección cinematográfica en 3D sobre su vida con
la que se pretende aproximarnos a la mente de este genio. Así mismo hay
numerosas obras de sus discípulos, como “La última cena” de Giampietrino, y
reproducciones de muchas de las máquinas que creó Da Vinci, algunas de ellas
además son manipulables, e ilustran las distintas áreas de trabajo del artista.
Por último encontramos varias reproducciones de las obras más famosas del
artista ya que los originales que se conservan son demasiado frágiles para su
continuo traslado.
Además de la exposición en sí se realizan talleres infantiles para dar a conocer a los niños el mundo particular de Leonardo, también hay un rincón dedicado a la gastronomía en el que se pueden probar productos típicos italianos. El cocinero Sergi Arola se inspiró en la vida y entorno de Da Vinci para crear sus platos.
En la exposición llama especialmente la atención la revelación de los últimos “secretos” descubiertos del cuadro de “La Gioconda” que fueron identificados por el científico Pascal Cotte, que realizó un escáner digital con el cual examinó detalladamente a “La Gioconda” después de retirar el marco y el cristal. En ese escaneo descubrió nuevos detalles de la obra como que, por ejemplo, el cuadro tenía otros colores inicialmente, que con el pasar de tiempo se oscurecieron, también se descubrió que la Mona Lisa sujetaba una manta con la mano y que la expresión de su rostro era diferente.
Paralelamente se descubrió que la versión de “La Gioconda” del prado no era de Leonardo, como se le atribuía en un primer momento, sino de un discípulo suyo que realizó la obra a la vez que su maestro. Actualmente ambas se encuentran en el Louvre para poder ser comparadas. En la que estuvo en el Prado se observan ciertas diferencias, como la silla en la que se sienta, la postura, los colores más vivos, todo ello gracias a que ha sido recientemente restaurada lo que permite apreciar mejor algunos detalles que en la del Louvre están ocultos.
La genuina obra que se
conserva de este versátil artista abarca desde la pintura, arte por el que es
más conocido, hasta el dibujo, la escultura, los inventos que tanto le
caracterizaron, la música, la poesía, la escritura y hasta la filosofía. Sin
embargo solo se conservan quince obras suyas, algunas tan famosas y versionadas
como “La última cena”, además de unos cuantos dibujos como el famoso “Hombre de
Vitruvio”. Como inventor, conservamos numerosos escritos y bocetos, sin embargo
pocas de sus maquinas pudieron realizarse en su época.

